Investigación sobre Canguros

Investigación sobre Canguros

Investigación sobre Canguros

El canguro como objeto de investigación

El conocimiento se obtiene con base en la investigación, y esta es lo que ha permitido llegar a conocer bastante bien a los canguros. La historia de la investigación de estos animales no es muy antigua, puesto que los naturalistas de las civilizaciones más antiguas no los conocían y el poblamiento de Australia tiene unos 40,000-50,000 años, más o menos, cuando ya existían humanos en otras partes del mundo. A lo largo de la historia, Australia y las islas del Pacífico fueron desconocidas para la mayor parte del mundo, hasta que los colonizadores llegaron y se sorprendieron al ver animales muy diferentes de los que estaban acostumbrados a ver.

El canguro gris oriental (Macropus giganteus) fue uno de los primeros marsupiales australianos en ser descrito por un naturalista europeo. Durante el siglo XVIII, muchos estaban interesados en la fauna “exótica” de Australia, y fue el británico George Shaw quien publicó la primera descripción científica sobre Macropus giganteus en 1790, con base en unos ejemplares que llegaron a sus manos. Él mismo fue quien designó el nombre Macropus, que después se aplicó a las demás especies de canguro.

Hasta el día de hoy se les considera los únicos animales grandes en desplazarse a modo de saltos.

Durante los años siguientes, algunos canguros y ualabíes fueron dispuestos en cautiverio y en las primeras décadas de 1800 ya estaban en museos y circos de Europa. El canguro gris occidental fue descrito por el francés Anselme Gaëtan Desmarest en 1817, y el canguro rojo en 1822, también por Desmarest.

Después de que los canguros fueran reconocidos científicamente como especies, debían estudiarse para conocer sus hábitos de reproducción, alimentación, comportamiento, anatomía y otros temas de interés. Los expertos se dieron cuenta de que estaban ante animales no solo físicamente inusuales, sino también anatómica y fisiológicamente diferentes a las especies que se conocían. Su modo de andar, a saltos, era extraño en animales tan grandes, y hasta el día de hoy se les considera los únicos animales grandes en desplazarse de esa forma.

Por lo regular, las primeras investigaciones sobre animales se centran en conocer sus características básicas, como las ya mencionadas. En el presente se sabe qué comen o en dónde viven, pero hay asuntos que los investigadores aún no tienen claras, como la razón por la cual golpean el suelo con las patas. En primer lugar, los canguros son muy fuertes y tienen poderosos cuartos traseros que ayudan a desplazarse de forma lenta o muy rápida. Una de las hipótesis de tal comportamiento es que sirve para señalar a un depredador o advertir la cercanía de este a los demás canguros.

Otro tema de discusión es su evolución y la razón por la que cuentan con adaptaciones únicas, como un estómago especializado en la digestión de la hierba. Los canguros poseen 4 cámaras en el estómago al igual que las vacas, y regurgitan su comida. Algunos expertos piensan en la posibilidad de que algún evento climático hace varios millones de años propició un cambio en la naturaleza australiana, tras lo cual los ancestros de los canguros tuvieron que adaptarse a un nuevo entorno más caluroso y con vegetación herbácea.

En tiempos más recientes, se ha buscado una explicación para la ceguera que aparece en varios canguros, pues es una condición poco común entre los individuos de las especies. Algunos expertos de Australian Animal Health Laboratories (Laboratorios de Salud Animal de Australia) se dedicaron a investigar, y descubrieron que un virus presente en dos especies de mosquitos pudieron ser los portadores y haber infectado a los canguros.

En otro caso de investigación, se encontró que la cola es más que un elemento de equilibrio. Más allá de esto, funciona como una tercera pata que impulsa el cuerpo para echar a andar hacia adelante. La fuerza de propulsión que genera es mucho más grande de lo que anteriormente se pensaba.

Es claro que aún queda mucho por saber sobre los canguros. Varias instituciones educativas y gubernamentales, sobre todo de Australia, realizan un gran trabajo de investigación que ayuda a comprender la naturaleza de estos marsupiales. El Australian Capital Territory (Territorio de la Capital Australiana), por ejemplo, dirige investigaciones sobre el canguro gris oriental para gestionar sus poblaciones.

Para el país de Oceanía, es importante conocer profundamente y cuidar a su icono.