Estructura Social de los Canguros

Estructura Social de los Canguros

Estructura Social de los Canguros

Comportamiento social de los canguros

¿Cuántas veces no se han visto imágenes de canguros con su pequeña cría dentro de la bolsa? Muchas, pero pocas veces se les muestra acompañados de otros canguros.

Estos mamíferos marsupiales son muy sociales, en verdad. Claro que los hábitos dependen de la especie; los miembros pueden ser ligeramente menos o más sociables que los de otras especies.

Son nocturnos o crepusculares, pues realizan la mayor parte de sus actividades durante las noches, o al amanecer y anochecer.

Se acepta que, en general, los canguros son nocturnos o crepusculares, y que realizan la mayor parte de sus actividades básicas durante las noches, o al amanecer y anochecer. En el día prefieren descansar a la sombra para evitar el sobrecalentamiento de su cuerpo. Recuerda que pueden vivir en hábitats áridos o semiáridos, donde priman altas temperaturas.

Al grano: la mayoría de los canguros viven en grupos sociales llamados “turbas”, que contienen alrededor de 10 individuos (entre machos, hembras, crías y jóvenes), liderados por un macho, aunque el número varía según la especie y la región geográfica en donde estén. Por ejemplo, en el este australiano los grupos son más grandes que en el árido oeste.

Organización social de los canguros

Turba en un zoológico

Los canguros rojos (Macropus rufus), presentes de forma abundante en el caluroso centro de Australia, normalmente viven en grupos de 2 a 4 miembros, que consisten principalmente en madres y sus crías. Los canguros grises occidentales (Macropus fuliginosus) también viven en turbas, por supuesto, pero el número de miembros suele ser un poco mayor: en promedio, de 10. Están compuestos por hembras, jóvenes, un macho líder y una hembra adulta que es la matriarca. El macho se une al grupo cuando las hembras son fértiles, y se separa de ellas en la época en la que no están en celo.

En el caso de los canguros grises orientales (Macropus giganteus), también se manifiesta un comportamiento gregario. Sus turbas están compuestas por 2 o 3 hembras, sus crías y 2 o 3 machos de los cuales uno funge como el líder. Los individuos que dominan son favorecidos con un mejor acceso a los alimentos y a sitios de descanso bajo la sombra, privilegios que suelen gozar los líderes de las demás especies.

Los grupos son de “membresía abierta”. Esto no es más que una especie de sistema mediante el cual los miembros entran y salen según sus necesidades. Los canguros pueden unirse a otros grupos, lo que favorece a estos ya que así aumenta la posibilidad de sobrevivir ante los depredadores.

En ocasiones, varios grupos se reúnen en zonas abundantes en agua o alimento, lo que hace ver los sitios llenos de canguros. Algunas turbas pueden llegar a tener hasta 50 miembros. No son animales especialmente territoriales ni agresivos, por lo que las luchas solo ocurren cuando intentan demostrar dominancia.

¿Por qué viven en grupos?

Los canguros obtienen varias ventajas al vivir acompañados. Pueden coordinarse para buscar comida, para proteger a las hembras o las crías, para acceder a las hembras reproductoras y para vigilar el entorno. Entre su repertorio de métodos de comunicación figuran vocalizaciones, movimientos corporales y marcas olfativas.

Los líderes obtienen su posición en un grupo gracias a su edad, a su tamaño y a su fuerza.

Los machos y hembras adultos, así como las madres cuando llaman a sus crías, se comunican por medio de unos sonidos parecidos a cacareos. Si un nuevo individuo se une a un grupo establecido, los demás tratan de conocerlo oliendo y tocando su nariz. Si presienten peligro o avistan un depredador, pueden golpear fuertemente las patas sobre el suelo para alertar a sus compañeros. La finalidad de este último comportamiento es aún discutida, pero la hipótesis más aceptada es la que se ha explicado.

Además de los cacareos y los golpes, son capaces de emitir silbidos y una vocalización que se escucha como tos. Para saber si una hembra está en celo, los machos huelen la orina de ellas para detectar sustancias químicas que delaten su estado reproductivo. Algunos machos despiden un fuerte aroma que los identifica.

Los líderes son los únicos que pueden aparearse con una hembra en celo. Previamente, deben demostrar su dominancia ante los demás machos al participar en luchas físicas que son llamadas comúnmente “boxeo”. En términos generales, los líderes obtienen su posición en un grupo gracias a su edad y a su tamaño, que deben superar a los demás machos. Y claro, demostrar fuerza sin igual.